Estás embarazada, te apetece un buen bocadillo de fuet y entonces aparece la duda:
¿Puedo comerlo o no? El motivo por el que los profesionales sanitarios recomiendan evitar el fuet y otros embutidos durante el embarazo es el riesgo de contraer infecciones como el Toxoplasma gondii, responsable de la toxoplasmosis, o la bacteria Listeria monocytogenes, que puede provocar listeriosis.
Sin embargo, esto no significa que tengas que renunciar por completo a uno de los embutidos más queridos de nuestra gastronomía, ya que existen formas seguras de consumirlo, como haberlo congelado previamente siguiendo las recomendaciones de vuestro doctor o incorporarlo a recetas donde se cocine adecuadamente.
Y como sabemos que los antojos no entienden de normas, te enseñamos algunas recetas con fuet cocinado para seguir disfrutando de su sabor con tranquilidad.
Ideas de recetas seguras con fuet cocinado
Habas salteadas con fuet
Un clásico de la cocina catalana, el fuet se corta en rodajas finas y se cocina hasta que queden crujientes y se añaden las habas ya hervidas, ojo con la sal, el fuet de por si ya es salado, el calor transforma completamente el fuet aportando al plato un sabor intenso.
Tostada caliente de fuet y queso fundido
Una rebanada de pan de payés con queso fundido y rodajas de fuet pasadas por la plancha o gratinadas al horno. Una cena rápida, sencilla y llena de sabor.
Revuelto de huevos con fuet
El fuet salteado unos minutos en la sartén se mezcla con huevos batidos para conseguir un desayuno o cena muy nutritiva.
Pizza casera de fuet
Al hornearse a alta temperatura, el fuet desarrolla matices muy interesantes y combina perfectamente con mozzarella y cebolla caramelizada.
Aunque el fuet no se recomienda consumirlo en crudo, sí puede formar parte de diversas recetas cuando se cocina adecuadamente o se ha tratado previamente según las recomendaciones sanitarias. Así, es posible seguir disfrutando de uno de los embutidos más emblemáticos de Cataluña con tranquilidad.



